Fuera, amortiguada por la luna del escaparate,
la ciudad es un lecho marino emergido,
pululante de criaturas intranquilas.
Mientras barre unos mechones cenicientos
y pone a hervir el agua para el té,
Tasos habla de su tío paragüero
que en verano iba de pueblo en pueblo
tocando la trompeta en un conjunto.
En las paredes pintadas de celeste, las imágenes
de elegantes cabelleras y famosos ademanes
persiguen un tono amarillento.
Al canoso cliente sentado en el sillón
le conmueven muy poco esos recuerdos;
sin embargo gruñe y asiente
con su cráneo medio tonsurado,
que cada vez está más agrisado.
Algún día, quién sabe, Tasos podría decidirse
a volver a su tierra natal.
que cada vez está más agrisado.
Algún día, quién sabe, Tasos podría decidirse
a volver a su tierra natal.
Pero, para poder irse, según dice,
"primero hay que organizarse".
Las tijeras hacen clic.
Fuera, bajo el cielo invernal,
la ciudad persiste.
Poema traducido del inglés. El original, "Tired Arms", está disponible en: http://livepoet.blogspot.com/
"primero hay que organizarse".
Las tijeras hacen clic.
Fuera, bajo el cielo invernal,
la ciudad persiste.
Poema traducido del inglés. El original, "Tired Arms", está disponible en: http://livepoet.blogspot.com/
1 comentario:
qué duro esa ciudad que persiste bajo el cielo invernal y que parece indiferente a las elegantes cabelleras, al tío paragüero y a ese pulular de criaturas intranquilas; ese clic de las tijeras...
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